Lunes 4/01/2010 19:41

Un día demoledor dejó a los pilotos extenuados

Se sabía que la tercera etapa del Rally Dakar Argentina-Chile versión 2010 iba a marcar un antes y un después en la competencia. Que la llegada de la arena iba a traer complicaciones para todos, que los errores se iban a pagar muy caro, a un precio mayor que en las etapas en suelo cordobés. Y así fue: el “corto” especial de velocidad (182 Km) entre La Rioja y Fiambalá se llevó las aspiraciones de muchos, castigando a debutantes y expertos por igual.

La caravana había partido desde el autódromo de La Rioja bien temprano, con el objetivo de cumplir un enlace de 259 Km y luego un duro especial, el primero del rally con igual recorrido tanto para motos/cuatris como autos/camiones. El viaje volvió a mostrar mucha gente esperando a los costados de la ruta, sentados en sillas o reposeras, algunos bajo sombrillas, saludando, agitando pequeñas banderas de plástico con los colores argentinos, con chicos pidiendo a los “camioneros” que tocasen las bocinas al pasar.

Los sitios donde más gente hubo fueron en la riojana Anillaco, al costado de la ruta y a metros de la famosa y polémica pista de aterrizaje construida en los noventa; en Tinogasta, donde una estación de servicio (usada por equipos y pilotos para repostar) y la plaza principal se vieron colmadas, y finalmente en la propia Fiambalá, que como en 2009 volvió a recibir con calidez el Dakar, en una pequeña localidad con el color del polvo y las casas de adobe.

Un tramo ubicado a diez kilómetros de Fiambalá fue el sitio elegido por Clarín.com para ver el paso de los vehículos en plena velocidad. Se trataba del último control de paso, a 20 Km del cierre del especial. Tras hacer una bajada de unos 700 metros por un río seco, los competidores debían detenerse unos segundos, sellar sus tarjetas de control y seguir camino para enfrentar el último tramo.

Pero las escenas que se vieron allí con el paso de, sobre todo, motos y cuatriciclos, hablaban claramente de lo duro de la prueba. Cubiertos de polvo de arriba a abajo, los pilotos llegaban extenuados, muchos con la última gota de combustible en el tanque, otros con gomas pinchadas, unos tantos aprovechando el parate para resolver, finalmente, el abandono.

Por allí se lo vio pasar a un desesperado Francisco “Chaleco” López, con su Aprilia blanca número 9. El piloto chileno llegó al control de paso casi sin combustible, y debió recurrir a la ayuda de la Policía catamarqueña, que le donó nafta de una de sus motos. Pero no fue el único: otros aprovecharon el líquido azulado de varios bidones de un camión de bomberos estacionado al costado de la ruta, como el mexicano Octavio Valle.

También pasaron el patagónico Pablo Copetti, quien reparó sobre el asfalto una pinchadura de su cuatriciclo, la sueca Annie Seel, quien, visiblemente agotada, fue ayudada por lugareños a empujar su moto por casi un kilómetro y tuvo que finalmente dejar el especial, o el holandés Liefhebber, quien directamente se sentó en el piso a tomarse dos botellitas de agua mineral.

El castigo no fue sólo para los debutantes y los pilotos de vehículos chicos. En la clase mayor, algunos que tenían mucho en juego la pasaron mal. Ese es el caso del actual campeón, el sudafricano Giniel De Villiers, quien tuvo problemas en el motor de su VW Touareg y llegó al vivac con más de dos horas de demora con respecto al ganador de la etapa. También entran en la lista el estadounidense Robby Gordon y su Hummer, el español Nani Roma (se quedó encajado en un pozo y perdió mucho tiempo) y el mendocino Orlando Terranova, quien hasta el momento viene muy retrasado y perdiendo casi todas las chances de lograr un top five al final del Dakar, tal como se lo había propuesto.

En pocas horas, los que logren poner en marcha sus vehículos deberán afrontar la cuarta etapa del rally ya en tierras chilenas, con el especial entre Fiambalá y Copiapó, en el comienzo de una serie de jornadas en el desierto chileno. Hoy, más que nunca, quedó demostrado porqué llegar al final del Dakar es, para muchos, igual a ganar.

Comentarios (2)

 

  1. LUCAS says:

    Ampliando la disconformidad en la fuerza policial. Nos preguntamos ¿Hasta cuando? ¿Hasta cuando seguirán las irregularidades e injusticias en el cuerpo de guardia de infantería? Sus integrantes están cansados del abuso de autoridad de los jefes actuales; como es posible que el Sr. Jefe de Policía siga permitiendo que esta dependencia sea conducida por dos personajes soberbios y resentidos, ente otras cosas. Es de publico conocimiento que estamos viviendo tiempos difíciles y soportando muchas injusticias y presiones, pero no al tal punto de que un servidor publico deba tener que aguantar tremendos malos tratos, como la falta de respeto por parte del jefe de Infantería, la humillación ala que somete al personal a su cargo, burlándose permanentemente de todo el personal frente y conjuntamente con un efectivo femenino con quien mantiene una relación sentimental. El 2do. Jefe reincide permanentemente en un abuso de autoridad y constante falta de respeto hacia la tropa, al punto de tratarlos como animales y queriéndose tomarse a golpes de puño con varios oficiales y sub. Oficiales, ampandoce en su rango, ya que en caso contrario terminaría hospitalizado. No les interesa la salud de su personal, al punto de haber enviado a cubrir el rally Dakar en Fiambala a personal con problemas de salud, que finalmente tuvieron que ser atendidos por personal medico en dicha localidad. El sub. jefe quiso golpear a un personal que no le quiso llevar la camisa de uso personal. Hay pocas palabras para definir estos sujetos: son INUTILES, INEPTOS, FALTOS DE VERDADERA AUTORIDAD DE VALORES, no tienen la mas remota idea de cómo se debe conducir a un grupo de Infantería. El 2do. Jefe debería saber ya que uniforme mimético hay que llevarlo en el ALMA y no usarlo solo para la foto sin sentido, queriéndose parecer a una caricatura de “Rambo”, caso contrario podemos sugerirle que se dedique a ser modelito de algún “Roberto Piazza” de uniformes de Fuerzas de Seguridad, con seguridad cumplirá un mejor papel que el actual. También seria importante que se revea el tratamiento psiquiátrico que desde hace tiempo viene transitando el jefe del cuerpo. El jefe de Policía o las autoridades políticas deberían poner un poco sus ojos en este importante cuerpo de seguridad de nuestra Policía y tomar cartas en el asunto, ya que la generalidad de sus integrantes están al borde del hartazgo….. Por eso nos preguntamos: ¿HASTA CUANDO?

  2. alberto ledesma says:

    CHEEE ACTUALIZA LAS NOTICIASSS O BAJA LA PAGINA…..ES DE TERROR UNO ENTRA DESDE OTRA PROVINCIA Y NOTA ESTA TOTAL FATA DE REPETO PERIODISTICO……QUE MAL….POBRE CATAMARCA….TAN ASI SON AHI???

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